Los jugadores irlandeses inclinaron la cabeza durante el himno israelí y se negaron a apretar las manos al equipo del Estado judío en un encuentro de la Liga de Naciones de la UEFA en Serbia el pasado domingo, informaron medios irlandeses. 

Asimismo, el jefe de rendimiento deportivo de la selección irlandesa, Damien Doyle, denunció que un jugador israelí lo escupió durante un altercado en el túnel hacia los vestuarios.

El partido, que termino en un empate 1-1, fue marcado por la tensión en los últimos días debido al apoyo irlandés hacia la causa palestina.

Las tensiones entre ambos países escalaron tras la disputa del primer partido, jugado en Hungría en un clima de fuerte controversia, con llamados al boicot y gestos de protesta por parte de futbolistas irlandeses.