Un perro desentierra posible evidencia de un asesinato ocurrido hace 160 años

Un perro desentierra posible evidencia de un asesinato ocurrido hace 160 años

Un perro labrador halló un curioso objeto que podría estar vinculado a un asesinato ocurrido hace 160 años, mientras escarbaba en el jardín de la casa de su dueño, ubicada en el poblado inglés de Clyst Honiton, recogen medios locales.

Se trata de una antigua botella azul con la inscripción “No ingerir”. El dueño del can, Paul Phillips, explicó que al investigar el objeto descubrió que correspondía a un frasco de veneno de la era victoriana, lo que despertó su interés por la historia local.

Esa búsqueda lo condujo al caso de Mary Ann Ashford, quien en 1865 asesinó a su esposo, un zapatero de apellido Williams, al añadir arsénico a su té. La mujer residía a apenas dos casas del lugar donde hoy se ubica la vivienda de Phillips.

El hombre cree que el hallazgo plantea preguntas sobre por qué un objeto tan peligroso habría sido enterrado. “Si hubieras comprado esa botella por las razones correctas, como matar ratas o algo así, ¿por qué te molestarías en enterrarla?”, cuestionó.

Impulsando el fin de las ejecuciones públicas

Tras ser juzgada, Ashford fue ejecutada en la horca en la ciudad de Exeter en marzo de 1866, ante una multitud cercana a las 20.000 personas. De acuerdo con medios locales, la ejecución no salió estaba previsto, ya que la muerte de la mujer tardó varios minutos en producirse. Este hecho terminó acelerando el fin de las ejecuciones públicas en Inglaterra.

“Fue una ejecución brutal, así que de ninguna manera quiero botellas en mi casa”, indicó Phillips, detallando que el objeto se encuentra almacenado en el garaje.

Tomado de Actualidad RT