Miles de personas marcharon este miércoles en Argentina para adherirse al paro nacional convocado por las principales centrales sindicales en repudio a las políticas implementadas por el presidente Javier Milei.
“La patria no se vende”, “No al ajuste” y “No a la reforma laboral”, fueron algunos de los principales lemas de la manifestación que colmó la Plaza del Congreso, en la ciudad de Buenos Aires, y que marcó un hito, ya que es la primera huelga general de la era Milei, quien asumió el pasado 10 de diciembre.
#24E desde el aire: un mar de trabajadores en el centro porteño contra el ajuste de Milei.
— Tiempo Argentino (@tiempoarg) January 24, 2024
Cientos de miles de personas, lideradas por las centrales sindicales, se congregaron entre la 9 de Julio y el Congreso para protestar contra el DNU y la Ley Ómnibus del gobierno. pic.twitter.com/CbsVHpS7rU
Se trata también de la primera movilización de este tipo que se realiza con tanta premura en la historia de este país, ya que el presidente solo lleva 45 días de gestión.
La protesta se debe a que, en tan breve lapso, Milei ha presentado iniciativas que transforman radicalmente el país sudamericano y afectan a múltiples sectores. Por tanto, los argentinos salieron a las calles a reclamar sus derechos.
Los ejes del Gobierno libertario son el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), que en algunos capítulos como la reforma laboral fue frenado por la justicia; y la ‘ley ómnibus’, que esta madrugada obtuvo un ajustado dictamen favorable para el oficialismo pero que enfrentará su prueba de fuego el jueves o viernes, cuando se discuta en sesión plenaria en la Cámara de Diputados.
La tensión judicial y legislativa provocada por estas medidas se incentivó con el anuncio del paro nacional que fue convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT), la central sindical más grande de Argentina, y al que adhirieron la Central de Trabajadores de Argentina (CTA), y la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE).
Apoyo y críticas
A la masiva marcha en Buenos Aires se sumaron colectivos de derechos humanos como las Abuelas de Plaza de Mayo, trabajadores independientes, feministas, universitarios, docentes, microempresarios, productores, disidencias sexuales, discapacitados, escritores, artistas, deportistas y todo tipo organizaciones sociales.
Las protestas se replicaron en las principales ciudades del país como Rosario, Córdoba, Ushuaia, Misiones, Santiago del Estero, Chubut, Mar del Plata, Bahía Blanca, Tucumán, Santa Fe, Río Negro, Bariloche, Jujuy y Mendoza.
“Mafiosos”, “gerentes de la pobreza”, “corruptos”, “oligarcas”, “falsos representantes de trabajadores”, “privilegiados”, “antidemócratas”, “minoritarios”, fueron algunos de los términos usados por las ministras de Seguridad, Patricia Bullrich; Relaciones Exteriores, Diana Mondino; y de Economía, Luis Caputo; así como el vocero presidencial, Manuel Adorni.