John Bolton, exasesor de Seguridad Nacional de EEUU durante parte del primer mandato de Donald Trump, podría enfrentarse a un juicio solo si la investigación determina que ha cometido un delito, afirmó el vicepresidente de EEUU, J.D. Vance, en una entrevista con NBC News, publicada este domingo.
“A diferencia del Departamento de Justicia y el FBI de [la administración de Joe] Biden, nuestras fuerzas del orden se guiarán por la ley y no por la política. Por lo tanto, si creemos que el embajador Bolton ha cometido un delito, por supuesto, eventualmente se iniciarán los procesos judiciales“, declaró.
El vicepresidente señaló que la investigación en curso contra Bolton –que también se desempeñó entre los años 2005 y 2006 como el embajador estadounidense ante la ONU– está “en las primeras etapas”.
“No creemos en encarcelar a las personas sin más”

Aunque se negó a proporcionar muchos detalles, indicó que el proceso, en parte, está vinculado con documentos clasificados, añadiendo que existe “una gran preocupación” por el exfuncionario, de 76 años. “Lo van a investigar. Y como he dicho, si no hay delito, no vamos a procesarlo. Si hay delito, por supuesto, el embajador Bolton tendrá su día en los tribunales. Así es como debe ser”, enfatizó.
Además, apuntó que la atención se centra en “si infringió la ley” y “si cometió delitos contra el pueblo estadounidense”. “Si es así, entonces merece ser procesado”, agregó.
Asimismo, Vance aseguró que no se trata de una persecución política. “Si finalmente presentan una demanda, será porque determinan que ha infringido la ley. Vamos a ser cautelosos al respecto. Vamos a ser prudentes al respecto porque no creemos que debamos encarcelar a las personas –incluso si no están de acuerdo con nosotros políticamente, quizá especialmente si no están de acuerdo con nosotros políticamente– sin más. Se debe dejar que la ley dicte estas decisiones, y eso es lo que estamos haciendo”, concluyó.
“Una investigación de alto perfil”
Los agentes del FBI registraron en la madrugada del viernes la casa de Bolton, ubicada en el estado de Maryland. Según medios estadounidenses, el allanamiento tuvo lugar en el marco de “una investigación de alto perfil en materia de seguridad nacional“. La orden de investigación fue emitida por Kash Patel, director de la Oficina Federal de Investigación.