(Brasil). Una ola de violencia se extiende en Latinoamérica tras las situaciones que se vive en Perú y Brasil
Medios locales peruanos indican que al menos 42 personas han muerto en enfrentamientos entre policías y manifestantes, que se originaron tras la destitución de Pedro Castillo, en tanto en Brasil hubo la detención de más 1.500 personas por los disturbios generados en un fallido intento golpe de Estado por Bolsonaristas.
Desde el 31 de octubre del 2022, cuando Lula venció en las elecciones presidenciales, los bolsonaristas manifestaron su rechazo con marchas y acamparon frente a la sede de las Fuerzas Armadas en Brasil, exigían un golpe de Estado, pero fue hasta este mes que se registraron los ataques golpistas.
La comunidad internacional describió que ese intento de golpe está sustentado en la articulación de la extrema derecha continental, la cual resulta una amenaza para todos.
Hasta este sábado se reportó la detención del ex ministro de Justicia del gobierno de Jair Bolsonaro y exsecretario de Seguridad del Distrito Federal (DF) Anderson Torres por facilitar la invasión y actos vandálicos en sedes de tres poderes en Brasil.
La situación en Perú es bastante siniestra puesto que la mandataria actual Dina Boluarte, se niega a renunciar y declaró un estado de emergencia ante las innumerables protestas ocurridas en las regiones de Cusco y Puno, así como en el puerto del Callao, contiguo a la capital.
La medida, que entró en vigor este domingo, estará vigente por 30 días y autoriza al Ejército a intervenir para mantener el orden.