El Consejo de Seguridad de la ONU ha aprobado un proyecto de resolución estadounidense sobre el conflicto ucraniano en su versión original, rechazando las enmiendas propuestas por algunos países.
El documento fue apoyado por 10 países, incluidos China, Estados Unidos y Rusia, mientras otros cinco, entre ellos Francia y el Reino Unido, se abstuvieron de votar.
El documento, que está escrito en tono neutral y contiene muestras de pesar por los fallecidos en el conflicto, subraya el papel de la ONU en el mantenimiento de paz y la seguridad internacionales e insta a poner fin a las hostilidades a favor de una paz duradera entre Ucrania y Rusia.
Se trata de la primera vez que Rusia, China y EEUU votan conjuntamente a favor de una resolución sobre Ucrania desde el inicio del conflicto ruso-ucraniano en febrero de 2022.
“Punto de partida”
Tras la votación, el representante permanente de Rusia ante la ONU, Vasili Nebenzia, describió el documento adoptado como “sólo un punto de partida para seguir trabajando en la resolución de la crisis ucraniana”.
“El texto que se acaba de aprobar no es ideal, pero es, de hecho, el primer intento de adoptar un producto del Consejo constructivo y orientado al futuro, que hable del camino hacia la paz, en lugar de alimentar el conflicto. Un conflicto que tiene una génesis muy compleja y que no se reduce a un enfrentamiento entre Rusia y Ucrania, como la propia Ucrania y sus titiriteros europeos tratan de imponernos”, declaró el diplomático ruso.
Por su parte, la representante estadounidense Dorothy Shea agradeció el apoyo a una resolución que -dijo- “se encamina hacia la paz”.
“Es un primer paso, pero crucial, del que todos debemos sentirnos orgullosos. Ahora debemos utilizarlo para construir un futuro pacífico para Ucrania, Rusia y la comunidad internacional”, declaró.
“La Unión Europea ha sido siempre un gigante económico y un enano en política exterior”, valora el analista Carlos Alberto Pereyra Mele. “Como han cambiado las directivas, quedó totalmente descolocada” porque los dirigentes comunitarios “seguían un relato al que tenían que dar cumplimiento y (…) rompieron la unidad euroasiática”.