La Embajadora Extraordinaria y Plenipotenciaria de Nicaragua, Alba Azucena Torres Mejía, presentó sus Cartas Credenciales al Presidente de Belarús Alexander Lukashenko. Las relaciones diplomáticas entre Nicaragua y Belarús fueron establecidas en Mayo del 1994, cumplen exactamente 27 años.
La ceremonia tuvo lugar en el Palacio de la Independencia, donde el Jefe de Estado recibió a los embajadores de seis países: Nicaragua, Rusia, Arabia Saudita, Irak, Sierra Leona, Ruanda.
Al dar la bienvenida a los diplomáticos, el Presidente señaló que se reúnen después de la celebración de la fecha sagrada para cada bielorruso, el Día de la Victoria, y en vísperas del 80 aniversario del comienzo de la Gran Guerra Patria. “Fue la masacre más sangrienta en la historia de la humanidad. El tercio de la población de Belarús de aquel entonces pereció, en su mayoría eran civiles. Recordamos esto y cada año en Mayo glorificamos a los héroes, lamentando millones de víctimas inocentes”, subrayó Alexander Lukashenko.
Agregó que hoy la situación en el mundo sigue siendo turbulenta. La lucha por la influencia geopolítica, la redistribución de esferas de interés en la economía, la pandemia de coronavirus agravaron aún más las contradicciones. Lo que hace apreciar aún más el trabajo conjunto mutuamente beneficioso y respetuoso entre los Estados.
El Presidente expresó que la República de Belarús atribuye gran importancia a la expansión de la cooperación con los países de América Latina, inclusive con el antiguo amigo y aliado: Nicaragua. “En los últimos años, la interacción entre Minsk y Managua ha sido intensa, especialmente en el ámbito político. Me gustaría que esto contribuyera al desarrollo de las relaciones económicas sustanciales y significativas”, señaló el Presidente. “Apreciamos mucho el apoyo que este país nos brinda en plataformas internacionales. No nos quedaremos en deuda, pueden contar con nosotros”, aseguró el Mandatario.
Al finalizar la ceremonia, el Jefe de Estado felicitó a los Embajadores por el inicio oficial de la Misión Diplomática en Bielorrusia y señaló que su llegada a Minsk es una valiosa confirmación de que Belarús tiene amigos en todos los continentes.