El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró que si bien no está “contento” con los asesinatos de Renée Good y Alex Peretti a manos de los agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) en Mineápolis, ninguna de las dos víctimas “era un ángel”.
“No estoy contento con los dos incidentes. […]. Ni uno ni el otro. Él no era un ángel, ni ella era un ángel. Ya sabe, si ve algunas grabaciones de hace tiempo… Aun así, no estoy contento con lo que pasó allí. Nadie podría estar contento. Y el ICE tampoco. Pero siempre apoyaré a nuestros excelentes agentes del orden, el ICE, la policía; tenemos que apoyarlos. Si no los apoyamos, no tenemos país”, argumentó el mandatario en una entrevista con el periodista Tom Llamas para la cadena NBC.
Luego matizó su comentario, al afirmar que si bien no estaba seguro de que su alegato constituyera una justificación del proceder del cuerpo de seguridad, “no debería haber sucedido” algo así. “Fue muy triste para mí. Fue un incidente muy triste, dos incidentes”, apuntó.
“Son gente fuerte y dura”
A su parecer, “la gente del ICE” –a la que calificó como “fuerte y dura”– “se siente peor que nadie”. No obstante, justificó los procedimientos empleados en las redadas antiinmigrantes, aseverando que los funcionarios deben lidiar con “criminales empedernidos” procedentes de terceros países, que según sus palabras, habrían “vaciado” sus cárceles para enviar deliberadamente delincuentes al territorio estadounidense.