El crudo Brent se disparó más de un 6 % este viernes, hasta los 92 dólares por barril, su nivel más alto desde abril de 2024, en el contexto de la interrupción del suministro mundial de petróleo por la escalada del conflicto en Oriente Medio.
Paralelamente, el crudo de referencia estadounidense, el West Texas Intermediate (WTI), subió hasta los 88 dólares por barril, tras un avance superior al 9 %. En Oriente Medio, el crudo Murban, un referente clave, se acercaba a la barrera de los 100 dólares, tras dispararse un 5 %.

El impacto también ha afectado los precios de la gasolina en EEUU que subieron 7 centavos, situando el promedio nacional en 3,32 dólares por galón este viernes, el último de una serie de incrementos registrados durante la semana. Este nivel representa el precio más alto desde septiembre de 2024.
Este aumento podría convertirse en un problema político para el presidente Donald Trump, quien ha destacado frecuentemente la caída de los precios de la gasolina durante su segundo mandato.
Sin embargo, tras las recientes subidas, los precios actuales son más altos que al inicio de este período presidencial. En concreto, el precio del galón de gasolina ha aumentado 34 centavos, lo que equivale a un incremento de aproximadamente el 11 % en la última semana.