Tras el cierre de las urnas en Hungría, comenzó el recuento de votos para determinar quién encabeza las elecciones parlamentarias, marcadas por el enfrentamiento del partido gobernante Fidesz, liderado por el primer ministro Viktor Orbán, y la oposición encabezada por Péter Magyar del partido Tisza.
Según datos de la Oficina Electoral Nacional de Hungría, el 77.8% de los electores, o más de 5.8 millones de votantes, acudió a las urnas en las elecciones, lo que representa un récord para el país.
La misma jornada, tras votar en una escuela en Budapest, Orbán, se mostró determinado a lograr la victoria. “He venido a ganar“, declaró cuando le preguntaron por sus expectativas.
Por otro lado, señaló que Fidesz tendría que sufrir una derrota contundente para dimitir como líder del partido. Añadió que si Péter Magyar gana, lo felicitará y reconocerá su victoria. “Siempre he respetado las normas cívicas”, dijo.

Por su parte, Magyar arremetió contra el actual Gobierno al acusar de supuesta preparación de fraude, alegaciones que desde el equipo de Orbán siempre han rechazado.
“Sabemos que se están preparando para un fraude electoral organizado”, dijo, y luego agregó que también tienen conocimiento preciso de que “quieren llevar a cabo operaciones de falsa bandera”. El opositor declaró que no contempla la posibilidad de perder, pero también afirmó que, de ser así, asumiría el cargo de diputado y ocuparía un escaño en el Parlamento.
Los comicios han sido seguidos de cerca en todo el mundo, debido a la postura independiente de Budapest sobre el conflicto ruso-ucraniano, entre otros asuntos internacionales, lo que se traduce en constantes roces y choques del Gobierno de Orbán con Bruselas y Kiev.