EE.UU. sanciona a Díaz-Canel mientras arrecia sus amenazas contra Cuba

Diálogo con EEUU, Venezuela y bloqueo energético: temas clave expuestos por Díaz-Canel ante la prensa

El Departamento del Tesoro de EE.UU. sancionó este jueves al presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, y a su esposa, Lis Cuesta Peraza, en una nueva acción de la Administración de Donald Trump contra el país caribeño, que lleva meses denunciando que desde Washington promueven una narrativa para justificar su agresión y el bloqueo de la isla.

En una resolución de la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC, por su sigla en inglés) también fueron sancionadas las Fuerzas Armadas Revolucionarias, los Comités de Defensa de la Revolución y el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, así como Amistur Cuba SA, la agencia de viajes del Instituto.

En la Lista de Nacionales Especialmente Designados y Personas Bloqueadas, la OFAC también incluyó a familiares directos del exmandatario cubano, Raúl Castro Ruz, como su hijo, Alejandro Castro Espín, y su nieto, Raúl Alejandro Castro Calis.

Contra el expresidente cubano la Justicia de EE.UU. presentó formalmente una acusación hace poco por la muerte de cuatro pilotos de la organización ‘Hermanos al Rescate’ hace 30 años. Desde entonces, La Habana ha afirmado que los aviones incursionaron ilegalmente en su espacio aéreo y que actuó conforme a derecho.

Con estas medidas, EE.UU. ha redoblado sus acciones contra el Gobierno cubano. Un “recrudecimiento acumulado” que pretende justificar una intervención en la isla, según denunció Díaz-Canel en una entrevista publicada por elDiario.es este jueves.

El “pretexto para intervenir”

“Ese recrudecimiento acumulado, además, ha llevado a una política que tiende a buscar la asfixia para que haya una ruptura en el seno de la sociedad cubana, para que haya un estallido social y un pretexto para intervenir con un relato que invisibiliza a los verdaderos culpables”, dijo.

El presidente cubano enfatizó que “10 millones de habitantes en una isla bloqueada y acosada no pueden ser una amenaza a la seguridad nacional” de EE.UU., como ha alegado Trump en documentos oficiales.

“Es un pretexto construido para ir calentando a la opinión pública mundial y justificar la posibilidad de una agresión militar contra Cuba. En la retórica de los voceros del Gobierno de los EE.UU. cada vez está más presente la agresión”, insistió.

Tomado de Actualidad RT