El Servicio Secreto de EE.UU ante la toma de posesión de Joe Biden el 20 de enero, anunció la delimitación de Washington en áreas denominadas “Zona Verde” y “Zona Roja”, como medidas de precaución y seguridad, luego del ataque de los partidarios de Trump al Capitolio, la semana pasada.
Las nuevas zonas abarcan áreas cercanas a la Casa Blanca, el monumento a Lincoln, el Capitolio y el National Mall, donde la multitud suele reunirse para ver la investidura en grandes pantallas.
La Zona Verde incluye calles, estaciones de metro y partes de la capital a las que solo pueden acceder los vecinos. “El tráfico de vehículos está restringido a los residentes o negocios dentro del área restringida y el personal de la Guardia Nacional ayudará a verificar el tráfico que accede a la Zona Verde”, explicó el Servicio Secreto. La Zona Verde rodea la Zona Roja, un área que estará cerrada a todo el tráfico, con la excepción de los vehículos autorizados.
Las medidas estarán en vigor a partir de este fin de semana y hasta el 21 de enero.
Previamente, el FBI advirtió que para los días previos a la investidura se están planificando protestas armadas de partidarios violentos de Trump en las 50 capitales estatales del país, incluida Washington. Un total de 26.000 efectivos de la Guardia Nacional se desplegarán en Washington para ayudar a las fuerzas del orden en las tareas de seguridad.