Un informe del Ministerio de Salud de Perú (Minsa) advierte que 4.393 establecimientos sanitarios del país están en riesgo ante posibles lluvias e inundaciones asociadas al fenómeno El Niño. Las instalaciones identificadas se distribuyen en 796 distritos bajo declaratoria de emergencia, e incluyen 4.294 postas y centros de salud del primer nivel de atención —el 97 % del total analizado—, además de 99 hospitales de mediana y alta complejidad expuestos a eventuales desbordes.
La vulnerabilidad se concentra especialmente en las postas rurales y centros periféricos de departamentos como Piura, Lambayeque, Áncash, La Libertad e Ica. Muchos de estos locales cuentan con deficiencias de infraestructura que podrían paralizar sus servicios en caso de ingreso de agua. Una eventual interrupción dejaría sin consultas, medicamentos ni atención de emergencia a miles de pobladores de zonas alejadas, para quienes estos establecimientos son el único punto de atención sanitaria.
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El sector salud reconoce una brecha de infraestructura acumulada por décadas que limita la capacidad de resistencia de los centros médicos más antiguos ante desastres climáticos de gran magnitud.
El panorama se agrava por el número de personas expuestas al evento natural. Según datos del Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (Cenepred), más de 7.9 millones de peruanos residen en 209 distritos calificados con un nivel de riesgo muy alto por inundación.
Para contener el impacto en el período 2026-2027, el Minsa dispuso un plan de respuesta con un presupuesto de 1.450.106 soles orientado a la prevención y compra de medicinas.
La estrategia del sector Salud incluye instalar hospitales de campaña y módulos móviles donde se requiera, coordinar traslados de pacientes graves mediante ambulancias del Sistema de Atención Móvil de Urgencia (SAMU) hacia hospitales operativos, y potenciar la orientación y consultas virtuales mediante la Línea 113.
La presencia de humedad y ácaros puede afectar las vías respiratorias y agravar cuadros de asma, principalmente en niños y adultos mayores.
El historial reciente evidencia la gravedad potencial de la situación. Entre 2022 y 2023, las inundaciones afectaron a 1.229 centros de salud, dejaron inoperativos a 20 de ellos y obligaron a trasladar la atención a piscinas municipales y losas deportivas, en un lapso que registró 177 fallecidos y 345 lesionados.
Frente a estos antecedentes, las medidas de contingencia del Minsa reflejan la necesidad de ejecutar obras preventivas y de reforzamiento estructural antes de que ocurra una nueva emergencia.




