La violencia volvió a empañar la Copa Libertadores. Esta vez, los incidentes se registraron tras el partido entre Corinthians y Rosario Central, en Brasil, donde aficionados argentinos protagonizaron enfrentamientos con la policía brasileña.

Rosario Central se enfrentaba al Corinthians y, tras la victoria del conjunto local, comenzaron los disturbios en las graderías.

Los incidentes dejaron un saldo de nueve personas detenidas: cinco aficionados de Rosario Central y cuatro del Corinthians.

El operativo de seguridad había sido amplio y se desplegó desde las primeras horas del jueves con el objetivo de evitar enfrentamientos entre ambas barras.

Primero fueron los insultos y las provocaciones tras el triunfo del conjunto brasileño. Después, la situación escaló hasta desbordarse.

Lo que comenzó como un tenso cruce verbal terminó con vallas arrojadas, corridas por las tribunas y golpes con bastones policiales.

Una escena que se repite cada vez con mayor frecuencia cuando un club argentino visita Brasil.