Como “medida arbitraria, ilegal y desesperada” calificó el Gobierno de Venezuela la decisión de imponer aranceles secundarios de 25 % a cualquier país que comercie con los hidrocarburos del país suramericano, la cual fue anunciada este lunes por la administración del presidente estadounidense, Donald Trump.
Amén de rechazar “de manera firme y categórica” el anuncio de Trump, Caracas advirtió que la resolución, “lejos de afectar” la determinación de la nación bolivariana, “confirma el fracaso rotundo de todas las sanciones” que Washington le ha impuesto durante la última década, según se lee en un comunicado difundido por el canciller Yván Gil en su canal de Telegram.
Del mismo modo, en el documento se destaca el papel de agentes de la oposición ultraderechista local en la promoción de las coerciones, “con la ilusión de rendir a Venezuela”, pese a que tales acciones se han demostrado ineficaces para promover un cambio de régimen.
“Fracasaron porque Venezuela es un país soberano, porque su pueblo ha resistido con dignidad y porque el mundo ya no se somete a ningún esquema de dictadura económica. Hoy, esa misma estrategia fallida pretende ser reeditada con medidas coercitivas que buscan socavar el desarrollo de nuestra nación”, apunta el texto.
Violaciones a leyes internacionales
Las autoridades venezolanas destacaron que esta nueva arremetida de la Casa Blanca “viola flagrantemente las normas del comercio internacional”, particularmente en lo que corresponde a la no discriminación de socios comerciales, la prohibición de “imposición de barreras comerciales encubiertas” y “el principio de no discriminación y trato justo”.
Así, llamaron a recordar que “estas normas fueron creadas precisamente para evitar que un país utilice el comercio como un arma de presión política contra otros” y advirtieron que “Venezuela ejercerá todas las acciones pertinentes ante los organismos internacionales para hacer valer sus derechos y denunciar esta nueva agresión al orden económico mundial”.
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Esta misma jornada, Trump anunció que a partir del próximo 2 de abril, su país pechará con tarifas del 25 % a cualquier nación que se atreva a comprar petróleo o gas venezolano, medida que justificó en razón de una supuesta “hostilidad” de Venezuela.