Al menos cinco costarricenses, entre ellos dos policías, resultaron heridos este domingo en un tiroteo entre agentes y civiles armados con armas de guerra AK-47 y F-15 en la nororiental región de Limón, informó el gobierno.
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) amplió el reporte preliminar sobre el ataque armado que ocurrió la tarde de este domingo, en playa Bonita de Limón. En el tiroteo resultaron heridos dos efectivos policiales y múltiples familias que estaban disfrutando del mar vivieron momentos de pánico y terror.
Al ser las 1:15 p.m. aproximadamente, dos oficiales de OIJ se dirigían a hacer una diligencia por un delito de robo de vehículo, en las inmediaciones de Portete.



En ese momento escucharon unas detonaciones cerca, en apariencia contra un grupo de motociclistas que estaban en la zona. También oyeron mucha gente gritando y corriendo desde la playa hacia la plaza de fútbol que queda cerca.
Los investigadores, que ya portaban sus chalecos antibalas, se acercaron al lugar y se encuentran de frente un vehículo marca Kia. Los ocupantes del carro, al notar los chalecos de los policías, empezaron a disparar con fusiles de guerra AK-47 y dos tipo AR-15, siempre desde dentro del auto.
Los agentes tuvieron que detener el carro oficial, hacerse lanzados y repeler los disparos. En ese momento, pasaba también por ahí un vehículo de la policía de Fronteras, que venía desde la Terminal de Contenedores de Moín (TCM), e inician a participar del tiroteo apoyando a los oficiales de OIJ.
Al verse acorralados, los delincuentes huyeron de la escena y dejaron botadas las armas de fuego. Un investigador del OIJ, de apellido Ortega, resultó herido en la cabeza, específicamente en su boca y fue trasladado a la sala de shock del hospital Tony Facio, consciente y estable. El agente ya recibió el alta médico.
Por su parte, el uniformado de Policía de Fronteras recibió una herida en el pecho que afectó directamente uno de sus pulmones y afectó otros órganos.
La cifra de detenidos ya aumentó a 4 personas, quienes están bajo custodia mientras avanzan las investigaciones para determinar su eventual participación en el tiroteo contra la policía.