El Ministerio de Exteriores de Irán condenó este miércoles la reciente ofensiva militar de Washington contra el país persa, subrayando que las fuerzas estadounidenses alcanzaron zonas civiles.
Indicó que la noche del martes EE.UU “volvió a violar la soberanía nacional y la integridad territorial de Irán y atacó varias zonas civiles e infraestructuras de servicios, entre ellas varias torres y emplazamientos de telecomunicaciones en las provincias de Juzestán, Sistán-Baluchistán, Hormozgán y Kermán”.

Según el comunicado, los ataques estadounidenses también alcanzaron la celebración de una boda en la localidad de Kuhestak, dejando más de 70 personas muertas o heridas, en su mayoría mujeres y niños.
“Estos crímenes de guerra bárbaros, que constituyen una flagrante violación de los principios fundamentales del derecho internacional, recuerdan a los anteriores crímenes estadounidenses y sionistas cometidos durante el último año y medio, entre ellos los perpetrados en Minab y Lamerd”, destacó el Ministerio.
Señaló que en respuesta a la agresión de EE.UU, Irán lanzó ataques de represalia contra las bases estadounidenses. “La República Islámica de Irán impedirá que los ocupantes estadounidenses utilicen las capacidades y los medios de los países vecinos de Irán para planificar y llevar a cabo operaciones agresivas contra Irán”, expresó la Cancillería.
Añadió que también Teherán impedirá “la propagación del fuego de la guerra en la región y no permitirá que la alianza estadounidense-sionista obtenga autorización para una ocupación permanente de la región“.
El Ministerio instó a todos los gobiernos a investigar lo ocurrido y castigar a los responsables. “El Ministerio de Exteriores recuerda una vez más la responsabilidad de las Naciones Unidas, en particular del Consejo de Seguridad y del secretario general de la ONU, de cumplir con sus obligaciones de conformidad con la Carta de la Organización”, subrayó.




