Cuba participa este martes en un debate urgente en la Asamblea General de Naciones Unidas, en Nueva York, donde ha denunciado el recrudecimiento del bloqueo impuesto desde hace más de seis décadas por EEUU y el importante impacto negativo sobre la población.

La ponencia, dirigida por el canciller cubano, Bruno Rodríguez, se titula: ‘Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos a Cuba’. La propuesta se sometió a votación y obtuvo 136 votos a favor para realizar el debate.  

“El bloqueo asfixia y mata de manera silenciosa, atender este crimen despiadado es también una responsabilidad de las Naciones Unidas”, exhortó el ministro de Relaciones Exteriores.

Durante su intervención, Rodríguez manifestó que contra su país existe “una guerra multidimensional, no convencional” que se ha extendido por casi siete décadas, y que “se ha vuelto más cruenta y despiada en los últimos siete meses”. 

Detalló que con las medidas punitivas de EEUU contra la nación caribeña se “impide el acceso de suministro de combustible” a través de “amenazas, acciones coercitivas unilaterales e incluso el acoso o el amedrentamiento de buques tanqueros por medios navales militares estadounidenses”.

Para el titular de Relaciones Exteriores, el uso de “acciones inéditas” por parte del Gobierno estadounidense como las sanciones secundarias persiguen el “macabro plan de provocar una crisis humanitaria y la total desestabilización del país”. Esto, aseveró, con el objetivo de abrir paso “una intervención militar imperialista, que provocaría un baño de sangre y cuantiosas pérdidas de vidas cubanas y estadounidenses”.

Acciones agresivas contra Cuba

Previamente, Rodríguez afirmó en su cuenta de X que su país acudirá ante la ONU “para denunciar las acciones agresivas de EEUU contra Cuba”.

“Defenderemos nuestro derecho soberano a vivir sin cerco energético, sin asfixia externa, sin coerción, sin amenazas de un baño de sangre, sin un castigo colectivo, publicó el titular de Relaciones Exteriores.

El canciller acusa a Washington de tratar de “impedir que la Asamblea General de la ONU se pronuncie”, a través de la presión y la coacción a otros los Estados miembros del organismo multilateral.

La voz de los pueblos no puede ser bloqueada. Acompañen este debate. Defendamos la Carta de Naciones Unidas, la paz y la igualdad soberana entre las naciones”, llamó.