Dos chicos de 16 y 15 años y una chica de 16 fueron condenados a penas de entre 5 y 7 años de prisión por la muerte de Alexander Cashford, de 49 años, al que atrajeron a una playa en Leysdown‑on‑Sea (Kent, Inglaterra) y agredieron hasta causarle la muerte, informa el diario Metro. El jurado los declaró culpables de homicidio imprudente y los absolvió del cargo de asesinato.
Según la acusación, el hombre había conocido a la chica en un salón recreativo y le dio su número de teléfono. Después, los tres adolescentes crearon el perfil de una supuesta joven llamada ‘Sienna’ y mantuvieron unos 75 intercambios de mensajes con la víctima, a la que citaron junto al mar. La Fiscalía sostuvo que planearon “deliberadamente” reunirse con él para atacarlo, indignados por su interés en una menor.
No fue un arrebato espontáneo
La reunión prevista derivó en una emboscada: la joven grabó mientras los dos chicos perseguían a Cashford hacia la playa, donde fue golpeado y posteriormente apedreado cuando ya yacía en el barro, relataron testigos. Un examen forense reveló lesiones en la cara y la cabeza, múltiples hematomas y varias costillas fracturadas que perforaron un pulmón.
En la vista de sentencia, la jueza Cheema‑Grubb afirmó que el caso no fue un arrebato espontáneo, sino el resultado de una conducta “peligrosa” que “acabó con la vida de un hombre”, aunque aceptó que había comenzado como un intento de “exponer” un comportamiento “inquietante” por parte de la víctima.
Los padres de Cashford lo describieron en una declaración leída como una persona “amable y compasiva” y lamentaron la “difamación” sobre su nombre, mientras la Policía de Kent subrayó el carácter planificado del encuentro y el impacto “devastador” para la familia y para los propios menores implicados.