Los perros domésticos tienen la capacidad cerebral de conectar ciertos sonidos hablados con formas visuales, al igual que los seres humanos. Así lo demostró un estudio publicado recientemente en la revista científica Proceedings of the Royal Society B.
Desde la década de 1920, los psicólogos saben que las personas de cualquier idioma asocian instintivamente la palabra inventada ‘Bouba’ con figuras redondas y el término ‘Kiki’ con objetos puntiagudos. Ahora los científicos descubrieron que nuestras mascotas caninas procesan la información exactamente de la misma manera.
Para comprobarlo, la experta en comportamiento animal Eleonora Biffi y su equipo de la Universidad de Parma (Italia) reclutaron a 70 perros domésticos. En un primer experimento, 51 animales entraron a una habitación frente a dos pantallas que mostraban una figura curva y otra con picos, mientras unos altavoces reproducían ambos sonidos.
Los expertos grabaron las reacciones con cámaras y utilizaron inteligencia artificial para rastrear hacia dónde apuntaban las cabezas de las mascotas, y detectar cualquier patrón estadísticamente significativo que pudiera ocurrir por encima del azar. En una segunda prueba, con 19 perros adicionales, los dueños usaron audífonos con música para evitar que influyeran en los perros con su lenguaje corporal.

“Los perros observaron significativamente más la forma redondeada mientras se reproducía Bouba, y miraron y exploraron la forma puntiaguda cuando se reproducía Kiki“, detallaron los autores en los resultados de la investigación.




