ministro de Transportes y Movilidad Sostenible de España, Óscar Puente, dimitió este 3 de noviembre tras la tragedia ferroviaria que se registró la semana pasada en las cercanías de la población de Urda, donde dos trenes chocaron y causaron la muerte de 74 personas. 

“Un ministro de Transportes de un país como España, no puede continuar en su cargo con dos accidentes de esta gravedad en menos de un año, por muy distintos que sean y tenga –o no– responsabilidad directo en ellos. Es una cuestión de dignidad política, de coherencia, de empatía con las víctimas”, sostuvo el funcionario en una comparecencia ante el Congreso de los Diputados. 

Aseguró asimismo que era el momento oportuno para ello, una vez cumplido lo que calificó como “el trabajo más urgente e inaplazable: “realizar las primeras pesquisas que nos ayuden a entender lo que ha sucedido“, al tiempo que se prestaba atención a las víctimas y se adoptaban medidas tanto “para resarcirlas” como para “mejorar, en la medida de lo posible, la seguridad” del sistema ferroviario español. 

“No era la única decisión”

Recalcó además que, pese a que no era “la única decisión posible”, sí era la única que podía asumir, y añadió que no se presentará como candidato en las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. 

“Para despejar también todas las dudas –porque sé que esta pregunta seguirá de inmediato– quiero hacerles partícipes de que no solo renuncio a mi cargo como ministro de Transporte, sino que también renuncio a formar parte de las listas electorales del 29 de noviembre“, dijo al respecto.