La Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) abrió este martes el debate para someter a análisis, como se ha hecho desde 1992, el impacto del bloqueo económico, comercial y financiero que EEUU mantiene contra Cuba desde hace más de seis décadas.
El debate sobre este tema se realizará en dos jornadas y el miércoles, 29 de octubre, los países miembros de la ONU someterán a votación la propuesta de resolución de La Habana, titulada: “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”.
“Defenderemos la verdad de Cuba y de la comunidad internacional, que el gobierno de EEUU pretende manipular y cambiar bajo presiones sin precedentes”, adelantó el canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, en una publicación el lunes en X.
La semana pasada, Rodríguez denunció que Washington lleva a cabo una “campaña de presión” a nivel internacional para que los miembros de la ONU voten en contra de la resolución que insta a poner fin al embargo.
El canciller detalló que Cuba tiene “información fidedigna” sobre las “presiones intimidatorias y engañosas que está ejerciendo (el) Gobierno de EEUU sobre varios países, especialmente de América Latina y Europa”, con el objetivo de “inducirlos o conminarlos a modificar su posición tradicional” de apoyo a la resolución.
Según Rodríguez, a través de mensajes “calumniosos”, EEUU busca hacer creer a la comunidad internacional que el país caribeño se habría sumado al conflicto en Ucrania y así recrudecer el bloqueo a la isla.
El lunes, la Misión de EEUU ante la ONU llamó abiertamente a los Estados miembros de la organización internacional a que “voten en contra” de la resolución.
Como ha sido costumbre en los últimos años, en 2024, la resolución obtuvo un respaldo casi unánime en la ONU, alcanzando 187 votos a favor, una abstención (Moldavia) y los dos habituales en contra de EE.UU. e Israel.