Enfrentamientos de pandillas armadas en Haití dejan varios fallecidos, heridos y familias desplazadas

Un número indeterminado de muertos y heridos, junto con cientos de desplazados, es el saldo de los intensos enfrentamientos entre bandas armadas que se desarrollan desde hace dos días en la zona de Plaine du Cul de Sac (Llanura del Callejón Sin Salida), al norte de Puerto Príncipe, capital de Haití.

El conflicto ha provocado el colapso de la seguridad en el área, marcada por la total ausencia de la Policía Nacional de Haití (PNH) y de la Fuerza de Represión de Pandillas (FRG).

Según reportes de medios locales, la violencia enfrenta a una coalición de pandillas integrada por Chen Mechan, 400 Mawozo y Taliban contra el grupo armado conocido como Pierre 6. La falta de intervención estatal ha obligado a centenares de residentes a abandonar sus hogares de manera precipitada con familias huyendo a pie o en motocicletas sin apenas tiempo para alcanzar lo imprescindible.

La inestabilidad ha paralizado la actividad económica en la región donde empresas clave que operan en la zona, como Brasserie Sejourné, Brasserie La Couronne y MSC Trading, se han visto forzadas a mantener sus puertas cerradas este lunes. Analistas señalan que la presencia de estas instituciones privadas, que representan fuentes de ingresos significativas, podría ser uno de los motivos por los cuales las bandas armadas disputan el control de este territorio con potencial económico.

La escalada de violencia ocurre en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional Toussaint Louverture, el cual permanece cerrado al tráfico internacional debido al deterioro de la seguridad en sus alrededores. Actualmente, solo opera la aerolínea Sunrise Airways, que mantiene vuelos domésticos limitados. La compañía justificó esta restricción indicando que “la seguridad de los pasajeros, las tripulaciones y el personal sigue siendo su prioridad”, al tiempo que afirmó monitorear la evolución de la situación en coordinación con las autoridades competentes.

El estado de Chad se comprometió a enviar 1.500 efectivos para apoyar a la nación haitiana en un compromiso que consideran «se inscribe en el marco de la solidaridad internacional y de la ayuda a un país hermano cuya existencia se ve amenazada».

El pasado primero de abril había llegado un primer equipo de 50 efectivos para sumarse a las tropas de Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, en inglés), iniciativa de la ONU, que pretende alcanzar los 5.500 efectivos de Chad y otras naciones como parte de las operaciones del grupo.

La incapacidad de las fuerzas del orden para contener los combates en una zona estratégica tan cercana a la principal vía de acceso aéreo del país subraya la crítica situación de seguridad que atraviesa Haití. Mientras las pandillas consolidan su dominio territorial mediante la fuerza, la población civil continúa siendo la principal víctima de una crisis humanitaria que fuerza desplazamientos masivos y suspende la vida cotidiana en la capital.

Tomado de teleSUR