Todos los empleados del Instituto Estadounidense de la Paz (USIP, por sus siglas en inglés), salvo un pequeño grupo, recibieron desde el viernes notificaciones formales de despido, con efecto inmediato, reportó The Washington Post.
Según informantes del medio, se trata de entre 200 y 300 trabajadores, o casi toda la plantilla de la sede de la entidad. En este contexto, informaron que a algunos empleados se les ofreció una indemnización por despido y un mes adicional de seguro médico a cambio de firmar la renuncia a su derecho a demandar.
Además, WP recoge que el USIP cuenta con un personal de unas 600 personas en oficinas esparcidas por todo el mundo, que participan en negociaciones de paz y ayudan a regiones y países devastados por conflictos, tanto a la hora de implementar acuerdos como para reconstruir territorios.
Mientras, ABC News señala que la portavoz de la Casa Blanca, Anna Kelly, anunció en un correo electrónico dirigido a dicho instituto que sus empleados “fracasaron en conseguir la paz” y que el presidente estadounidense Donald Trump “está cumpliendo su mandato de eliminar los excesos [de personal] y ahorrar dinero de los contribuyentes”.
La segunda carta indicaba que los despidos se debían a órdenes del mandatario; los empleados tienen que llevarse sus cosas de las oficinas hasta el 7 de abril.
Esto pasa apenas unas semanas después de que el presidente del instituto fuera sustituido por un representante del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), dirigido por el multimillonario y empresario Elon Musk.
Según precisa WP, los dirigentes del USIP intentaron convencer a los representantes del DOGE de que, como organización sin fines de lucro, su personal y sus programas están fuera del alcance de la autoridad del jefe del Departamento.