Más de 10 mil personas salieron hoy a las calles de esta capital, Marsella, Lyon y Toulouse, para rechazar una ley que otorga prerrogativas a la policía, considerada por ellos como “un derecho a matar”.

La legislación, que también contó con el rechazo en protestas en otras ciudades galas, se refiere a la presunción de uso legítimo de las armas por parte de las fuerzas del orden, indicó el canal de televisión France 24.

Tales demostraciones se hicieron eco de llamamientos de organizaciones de defensa de los derechos humanos, así como de organizaciones y partidos de izquierda y del Sindicato de la Magistratura.

En esta capital, donde miles de personas participaron en la protesta, se podían leer en las pancartas frases “Nuestras vidas merecen ser vividas, no abatidas”, “¡No al permiso para matar!” o “Más poder = más abusos”.

Otras tres mil personas también se pronunciaron contra la referida legislación en la sureña Marsella, mientras fueron cuatro mil 500 en Lyon y tres mil 700 en Toulouse, de acuerdo con la prefectura.

En esta capital, bajo consignas de “Abajo la policía”, desfiló,al frente de una columna de manifestantes, el líder de La Francia Insumisa (LFI), Jean-Luc Mélenchon, el diputado Éric Coquerel y el acalde de Saint-Denis, Bally Bagayoko, también de la LFI.

La multitud marchó desde la Plaza de la República hasta Nation, destacó France 24, que informó sobre un breve uso de gases lacrimógenos por la policía, un escaparate de una tienda destruido y una persona herida.

Para la jefa de la bancada de la LFI en la Asamblea Nacional, Mathilde Panot, la policía ya mata y tenemos que hacer fracasar esta ley, aprobada el 7 de julio por esa cámara baja y que ahora espera por su aprobación en el Senado.

En una República no puede existir una organización de la impunidad policial y tampoco puede haber una categoría de ciudadanos que tenga derecho de vida o muerte sobre otros ciudadanos, afirmó.

La propuesta de ley establece que, cuando hacen uso de sus armas, policías y gendarmes se presumen que actúen dentro del marco de la ley. Esta presunción podría ser desvirtuada por cualquier elemento de prueba que demuestre lo contrario.

Más de 150 organizaciones, entre ellas colectivos locales y partidos políticos como el Partido Socialista, Los Ecologistas y LFI, firmaron el llamamiento de Stop aux violences d’État contra el proyecto de ley.

Una petición contra esta ley reunió 730 mil firmas en el sitio web de la Asamblea Nacional, pero fue archivada en julio por los diputados miembros de la Comisión de Leyes.