Este miércoles se llevó a cabo en Argentina una nueva protesta de los jubilados ante el Congreso, en reclamo de un aumento de haberes. Una semana después de la fuerte represión en la última marcha, la movilización se desarrolló sin enfrentamientos entre los manifestantes y la Policía.
Desde la mañana, las inmediaciones del Palacio Legislativo, en pleno centro de Buenos Aires, aparecieron militarizadas y valladas, producto de un amplio operativo ordenado por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.
La funcionaria incrementó el número de efectivos y carros hidrantes, con la intención de evitar el corte de calles y la llegada de los jubilados al Congreso.
Marcha o violencia: no es lo mismo.
— Patricia Bullrich (@PatoBullrich) March 19, 2025
Alterar el orden público y la vida democrática es un delito federal. Si hay violencia, alejarse. Las Fuerzas actuarán. pic.twitter.com/GpUNe2RvJp
También advirtió que si se registraban hechos de violencia, las fuerzas de seguridad actuarían. “Alterar el orden público y la vida democrática es un delito federal. Si hay violencia, alejarse“, recomendó.
Control en los transportes e infiltrados
Por la mañana, el Gobierno hizo circular en las estaciones de trenes un mensaje que anticipaba la rudeza del operativo en caso de que hubiera desmanes.
“Protesta no es violencia”, pudo leerse en las pantallas donde los usuarios buscan los horarios de salida de los trenes. El mensaje fue explícito: “La policía va a reprimir todo atentado contra la República”.
Completamente militarizadas las Estaciones de Trenes, piden DNI y explicaciones de a dónde va cada uno de los pasajeros. Un acto autoritario nunca visto desde la vuelta a la democracia. "Estado de sitio, Los Juegos del Hambre y 1984" en una misma escena🔥🔥🔥 pic.twitter.com/zwmE3TMRj1
— Al Qantarat "66" (@JuanNave) March 19, 2025
En las redes sociales, los pasajeros denunciaron que efectivos de Seguridad realizaron cacheos al azar y solicitaron documentos en los ingresos.
Otra vez, tal como ocurrió en la jornada anterior, acompañaron a los jubilados numerosas hinchadas de fútbol, sindicatos, organizaciones sociales, políticas y estudiantiles. Además del reclamo por el aumento de haberes, exigieron la renuncia de Bullrich por ser responsable de la represión que dejó gravemente herido a un fotógrafo, llamado Pablo Grillo, que aún pelea por su vida en un hospital.
Cuando la manifestación ya estaba prácticamente desconcentrada, un pequeño grupo se acercó a los vallados que protegían el Palacio Legislativo e intentó derribarlos, motivando el accionar de la Policía que aguardaba al otro lado.