La UE podría cancelar la presidencia de Hungría en el Consejo Europeo

La visita a Moscú del primer ministro húngaro, Viktor Orbán, que provocó una fuerte reacción de sus homólogos europeos, así como su postura ante el conflicto ucraniano, podrían poner fin a la presidencia rotatoria de Budapest en el Consejo de la UE, informa Politico, citando a fuentes familiarizadas con el asunto.

Unos días después que Hungría asumiera esa presidencia con el lema ‘Haz Europa grande de nuevo‘ (MEGA, por sus siglas en inglés), Orbán se reunió en viajes separados con los líderes de Ucrania, Rusia y China, en el marco de su “misión de paz“. A pesar de que la gira del mandatario húngaro tuvo como objetivo impulsar un proceso para terminar el conflicto, esas iniciativas han suscitado duras críticas de Bruselas y, según una fuente, han acabado con la presidencia húngara.

“Los Estados miembros ya estaban irritados por el lema ‘MEGA‘. Pero la reunión con [Vladímir] Putin ensombrecerá para siempre la presidencia húngara. Con una reunión así, la presidencia termina antes de haber empezado realmente“, dijo un diplomático europeo a Politico.

En ese orden, se informa que los embajadores del bloque comunitario debatirán este miércoles sobre la gira de Orbán y la presidencia de Budapest, así como la posibilidad de cancelarla. “Ahora estamos debatiendo qué hacer exactamente el miércoles. Hay una desaprobación política muy clara“, afirmó otro diplomático.

De acuerdo con expertos, hay posibilidades de “deshacerse de la presidencia húngara en pocas semanas“. Para ello sería necesaria una mayoría cualificada de cuatro quintos en el Consejo Europeo.

La gira de Orbán 

La semana pasada, el presidente húngaro visitó Kiev y Moscú. Después de reunirse con el líder del régimen ucraniano, Vladímir Zelenski, y luego con Vladímir Putin, Orbán remarcó que las posturas de los dos países “están muy alejadas entre sí”, por lo que “hay que dar muchos pasos para acercarse” a una solución del conflicto.

También se reunió este lunes con el presidente chino, Xi Jinping, en Pekín, tras lo cual subrayó que China es una “potencia clave” en la “creación de las condiciones de paz”  para poner fin a la contienda.