A las 10 a.m., hora de Miami, el huracán Melissa registraba vientos sostenidos de 297 km/h y una presión en su centro de 892 mb. Además su velocidad de desplazamiento pasó de 6 a 11 kilómetros por hora hacia el noreste, según el Centro Nacional de Huracanes (NHC, en inglés).
Los vientos de 297 km/h la convierten en la segunda tormenta más fuerte en la historia del Atlántico, solo superada por el huracán Allen (295 km/h) de 1980. Junto con otras cuatro tormentas, es la segunda tormenta más fuerte de la historia en cuanto a la velocidad del viento.
Melissa registró una presión en su centro de 892 mb a las 10 a.m., hora de Miami, según el Centro Nacional de Huracanes (NHC). La presión es otro dato, además de la velocidad del viento, que los meteorólogos utilizan para determinar la fuerza de una tormenta: a menor presión, mayor intensidad.
La caída de presión de Melissa la coloca en una situación excepcional. Solo dos huracanes del Atlántico han tenido una presión menor.
La pared del ojo de Melissa, donde se encuentran los vientos más fuertes del huracán, ha comenzado a avanzar hacia Jamaica, iniciando así su proceso de llegada a tierra. El huracán no tocará tierra oficialmente hasta que al menos la mitad de su ojo (o centro) cruce tierra. Esto debería ocurrir en las próximas horas.