¿Por qué se forman las legañas y cómo podemos evitarlas?

Las legañas son acumulaciones de lágrima seca y células epiteliales muertas producidas por la conjuntiva.

Cuando parpadeamos, una delgada capa de lágrimas lava continuamente los ojos para evitar endurecerlos gracias a las glándulas de meibomio que ayudan a mantener los ojos lubricados.

Cuando dormimos, no parpadeamos, y, por tanto, la secreción de moco, producido en la conjuntiva o en la córnea, mezclado con otras sustancias se depositan en los ángulos de los ojos formando las legañas.

Pueden ser húmedas, secas o incluso costrosas, según la cantidad de líquido contenido en la secreción que se haya evaporado. También se les llama pitaña, pitarra o lagañas.

¿Cómo limpiar las legañas?

Para limpiar las legañas, bastará con lavarse bien la cara con agua al despertar, pero a veces tenemos legañas realmente grandes o las que se quedan fijadas en las pestañas o en el lagrimal.

  1. El primer paso para eliminar la mucosidad encostrada o gruesa de las legañas es ablandarla primero para que sea más fácil de limpiar. Remoja un algodón o una gasa esterilizada en agua tibia, luego presiona suavemente la gasa sobre la legaña durante unos segundos para suavizar la mucosidad. O sencillamente lo pasas de manera delicada por las pestañas, en el caso de que la legaña se localice en esta zona.
  2. Limpia suavemente y, si tienes legañas a causa de una infección, es mejor que limpies con un nuevo algodón o gasa varias veces a lo largo del día.

¿Cómo prevenir su aparición?

  1. No usar de lentes de contacto de forma continua. Se aconseja usar lentillas desechables diarias para reducir la aparición de mucosidades en los ojos.
  2. Ante una infección ocular evitar maquillarse los ojos.
  3. El lavado de manos de forma constante, así como evitar frotarse los ojos también reduce el riesgo de la aparición de secreciones, sobre todo cuando se sufre de conjuntivitis.