Más de 150 migrantes fueron rescatados este martes en las gélidas aguas del canal de la Mancha luego del incendio de la embarcación en la que viajaban. Entre tanto, al sur de Europa, el archipiélago de Baleares enfrenta una nueva tragedia con cerca de una treintena de desaparecidos en la ruta hacia España.
Estas dos tragedias dejan al descubierto la crisis humanitaria de los migrantes africanos, que en su mayoría son jóvenes varones solteros procedentes de países subsaharianos (como Senegal, Guinea, Malí, Gambia, Nigeria y Sudán) y del Norte de África (como Marruecos y Túnez), impulsados por la pobreza extrema, el desempleo y los conflictos armados.
Es tal su determinación a conseguir mejores condiciones de vida, que estos jóvenes de embarcan en peligrosas travesías, navegando en embarcaciones inseguras, con tal de llegar a Europa para tener mayores oportunidades de superación personal, conseguir empleos estables y poder enviar dinero a sus familias.
Drama en el canal de la Mancha
Unos 157 migrantes fueron rescatados la madrugada del martes después de que la embarcación en la que viajaban se incendiara en el canal de la Mancha, mientras intentaba cruzar de Francia al Reino Unido.
Los migrantes fueron auxiliados por embarcaciones francesas, con el apoyo de dos barcos del Mando de Seguridad Fronteriza británico y un bote salvavidas de la ONG Royal National Lifeboat Institution (RNLI). El grupo ha sido trasladado a la localidad de Boulogne-sur-Mer, donde recibirán tratamiento médico, según informaron las autoridades francesas.
Esto se produce un día después de que el líder del ultraderechista Reform UK, Niger Farage, propusiera utilizar la Marina Real británica para devolver a los migrantes a territorio francés o belga en el marco de un plan denominado ‘Operación Fortaleza’.
Las travesías en pequeñas embarcaciones se han convertido en un tema políticamente conflictivo en el Reino Unido, impulsando políticas migratorias más estrictas tanto por parte de los gobiernos conservadores de centroderecha como de los laboristas de centroizquierda.
Apenas dos días antes del rescate del martes, el nuevo primer ministro británico, Andy Burnham, se comprometió a que su gobierno sería “implacable” a la hora de abordar este tema. Destacó el reciente “aumento de las actividades de control”, así como la necesidad de crear un sistema que “ofrezca también rutas seguras para las personas”.
Decenas de miles de migrantes han intentado realizar esta peligrosa travesía desde 2018, desesperadas por buscar asilo o una vida mejor. Muchos huyen de la persecución o la guerra en países como Eritrea, Afganistán, Irán o Sudán. A menudo, viajan en embarcaciones abarrotadas y apenas aptas para la navegación, como lanchas semirrígidas, botes pequeños o kayaks.
Tragedia en Baleares
El repunte de la ruta desde el norte de África dejó este martes al menos 27 desaparecidos tras el hundimiento de dos pateras cerca del archipiélago, una de las cuales llevaba dos semanas a la deriva. Una de las naves estuvo dos semanas a la deriva a 13 millas de Mallorca con solo dos sobrevivientes que reportan 17 fallecidos.
La Delegación del Gobierno en Baleares informó de un segundo rescate frente a las costas de la isla de Cabrera, donde había naufragado la víspera una patera que correspondería con una ya reportada por Salvamento Marítimo y con 29 personas a bordo.
Los servicios de emergencia han evacuado a 14 hombres y tres mujeres con vida, así como dos cadáveres, por lo que la cifra de desaparecidos ronda en este caso la decena. Seis de los sobrevivientes de este segundo incidente han sido hospitalizados, ya que presentaban quemaduras o síntomas extremos de agotamiento.
Tomado de teleSUR




