El presidente de Paraguay, Santiago Peña, presentó su renuncia este 5 de noviembre, en medio de la crisis por la insolvencia y posterior intervención de Ueno Bank, y los pedidos de juicio político.

“Queridos compatriotas, hoy me dirijo a ustedes en uno de los momentos más difíciles de mi vida y con la convicción de que nuestra República siempre debe estar por encima de cualquier persona y circunstancia”, dijo Peña.

La presión sobre el mandatario creció cuando diputados opositores y disidentes del Partido Colorado impulsaron su enjuiciamiento por supuesto mal desempeño de funciones. La moción estaba en pleno desarrollo en el Congreso.

“He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la presidencia de la República, lo hago pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas”, aseveró el mandatario en redes sociales. “Quiero pedir disculpas al pueblo, si en algún momento he fallado, nunca fue mi intención defraudar la confianza que depositaron en mí”, agregó.

Del mismo modo, aseguró que su prioridad será “la tranquilidad de los paraguayos que confiaron sus ahorros” al sistema financiero, mientras crece el nerviosismo por el colapso de la entidad bancaria, ahora intervenida por el Banco Central de Paraguay (BCP).