China está intensificando su confrontación con Japón por los comentarios de la primera ministra del país nipón, Sanae Takaichi, quien aseguró que Tokio respondería con medidas si Pekín despliega fuerzas militares en Taiwán, reporta Bloomberg.
Los medios de comunicación chinos transmiten las advertencias sobre la preparación en el gigante asiático de “una contramedida sustancial” contra Japón, como la imposición de sanciones, la suspensión de las relaciones económicas, diplomáticas y militares, o una restricción del comercio. Además, especialistas advertieron que si el Ejército japonés se involucraba en el estrecho de Taiwán, “todo el país correría el riesgo de convertirse en un campo de batalla“.
Para Tokio, las implicaciones económicas son considerables, ya que China es su principal socio comercial y los fabricantes japoneses dependen de las importaciones de materiales críticos chinos. Una disputa anterior entre ambos países en 2012 por unas islas en disputa provocó un boicot de varios meses a los productos japoneses, lo que resintió al comercio.

Según señala la agencia, la crisis diplomática pone en riesgo los recientes avances en las relaciones bilaterales acordadas hace unas semanas en una reunión entre Sanae Takaichi y el presidente chino, Xi Jinping. De igual modo, las tensiones amenazan a las empresas que operan en ambos países, que son socios comerciales clave, así como al sector turístico de Japón.
Implicaciones económicas y políticas
En medio de tensiones políticas, Pekín emitió una alerta de viaje a Japón, provocando una caída en las acciones de empresas japonesas relacionadas con el sector turístico como Shiseido, que este lunes llegó a bajar hasta un 11 %. Conforme a las estimaciones de Bloomberg, la alerta de viaje china podría recortar hasta 2,2 billones de yenes (14.200 millones de dólares) en la economía nipona, o 0,36 puntos porcentuales del PIB, ya que los turistas chinos representan una cuarta parte de todos los visitantes anuales en Japón.
Anteriormente, se especuló que, durante la cumbre de líderes de G20 del próximo fin de semana, Takaichi podría reunirse con su homólogo chino, Li Qiang, para intentar restablecer el equilibrio de las relaciones. No obstante, desde el Ministerio de Asuntos Exteriores chino comunicaron esta jornada que su titular no tiene planes para reunirse con la primera ministra japonesa.
Cambio de postura
Por otro lado, el enfrentamiento con China también podría sacudir la percepción de Takaichi en la sociedad japonesa, puesto que, aunque goza de índices de aprobación relativamente altos, la opinión pública está dividida respecto a la posibilidad de que Tokio se involucre en un conflicto por Taiwán. Conforme a una encuesta realizada por Kyodo News, el 48,8 % de los encuestados está de acuerdo en que Japón podría ejercer la autodefensa colectiva en tal escenario, mientras que el 44,2 % se mostró en contra.