Una bacteria carnívora letal bate el récord de infecciones en este país

La rápida propagación en Japón del síndrome de ‘shock’ tóxico estreptocócico, causado por una bacteria carnívora potencialmente letal, en el primer semestre de este año ya ha sumado un total de 977 casos, lo que supera los 941 del año pasado, informó Kyodo citando al Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas del país (NIID, por sus siglas en inglés). Este año, el mayor número de casos —145— se contabilizó en la prefectura de Tokio.

El índice de esta enfermedad registrada en 2023 se consideraba como el mayor número anual de casos contabilizados desde que se impusieron los informes obligatorios en 1999, detalló el instituto. No obstante, a principios de este mayo, en Japón se registraron 801 casos de esta patología que sumaron otros 176 en un mes.

Muerte en 48 horas

Las heridas en los pies son particularmente susceptibles a la infección bacteriana estreptocócica que puede entrar al organismo a través de las lesiones pequeñas como ampollas y piel dañada por una infección fúngica, como la del pie de atleta, dijo a la agencia el profesor especializado en enfermedades infecciosas en la Universidad Médica de Mujeres de Tokio, Ken Kikuchi.

Esta infección a menudo causa síntomas parecidos a los del resfriado, pero, en casos raros, los síntomas pueden volverse graves. La fiebre alta acompañada de delirio o rápida hinchazón de las heridas son signos peligrosos, agregó, al indicar que en estos casos hay que recibir atención médica inmediata.

El profesor también advirtió que, en caso de contagio de los pacientes de edad avanzada, pueden pasar 48 horas desde la infección hasta la muerte. Y es que cuando la enfermedad llega a ser fulminante, puede producirse la insuficiencia orgánica múltiple y la necrosis de los tejidos que rodean los músculos, de ahí que su agente causal, ‘Streptococcus pyogenes’, se considere una bacteria carnívora.

Hasta el momento, los expertos no conocen la causa de la rápida propagación de esta rara y peligrosa infección, con una tasa de mortalidad de 30 %.