Una psicóloga de Cambridge señala que hay animales capaces creer en trucos y sorprenderse

Algunas especies de animales perciben los trucos, se dejan engañar y pueden sorprenderse, lo que muestra su capacidad de recordar el pasado, prever el futuro y, por lo tanto, ser conscientes, aseguró a Sputnik la psicóloga de Cambridge y miembro de la Royal Society Nicola Clayton, experta en comportamiento animal.

«Las pruebas que hemos realizado, en particular con trucos, muestran que algunas especies de mamíferos y aves tienen conciencia. Por ejemplo, los chimpancés (…). Además, los experimentos indican la presencia de cierto nivel de conciencia en algunos moluscos, cefalópodos. Por ejemplo, en las sepias», declaró Clayton en una entrevista con Sputnik.

La investigadora, que participa en una conferencia internacional en Katmandú sobre la conciencia de los animales, explicó que decidió usar la prueba de trucos para probar si los animales, mucho más observadores que los seres humanos, pueden dejarse llevar por un truco hábil, y sorprenderse al descubrir un resultado inesperado para ellos mismos.

«Para percibir los trucos, para creer en ellos, es necesario tener un recuerdo de la experiencia del pasado, así como ciertas expectativas: anticipar el futuro. Solo entonces, por ejemplo, la aparición de lentejuelas en el aire parecerá inesperada y causará sorpresa», explicó Clayton.

Al mismo tiempo, las expectativas de un animal dependen de la estructura de su cuerpo, por ejemplo, de la presencia de pulgares pronunciados en los chimpancés, similares a los dedos de un mago. Por lo tanto, es obviamente más fácil para los animales hacer analogías, recordar y construir expectativas, ilusiones.

La investigadora británica también describió los resultados de otros experimentos con aves y sepias.

«Las aves son capaces de elegir qué alimento les conviene y cuál no. Son capaces de recordar qué comida se deteriora rápidamente y cuál permanece fresca durante mucho tiempo. Tanto las aves como las sepias son capaces de recordar cuándo aparece qué alimento y planificar el futuro», señaló Clayton.

Según la experta, «si una sepia recuerda y sabe que habrá mucha comida para la cena, entonces capturará y comerá menos durante el almuerzo».

Además, se sabe de fuentes abiertas que la sepia es capaz de recordar a los depredadores que la atacaron en la infancia, y luego, ya de adulta, cazar deliberadamente a esa especie, como para vengarse.

Cuando se le preguntó si todos los habitantes del mar, la tierra y el aire habían superado con éxito las pruebas de conciencia propuestas, en particular, con trucos, la interlocutora de la agencia respondió negativamente.

«Las palomas fallaron», agregó Clayton. Ella reconoció que no había probado con los insectos, por lo que no puede decir si tienen conciencia.

Y en cuanto a la inteligencia artificial, la investigadora británica no cree que pueda tener una conciencia real, pues para ella «la conciencia es una propiedad biológica».

Tomado de Sputnik