Las tasas de natalidad están descendiendo de forma simultánea en numerosos países, desde economías avanzadas hasta naciones de ingresos más bajos, según un análisis publicado este sábado por Financial Times.
El medio británico señaló que este fenómeno no se explica solo por las decisiones de las parejas de tener menos hijos, sino principalmente por un fuerte declive en la formación y mantenimiento de relaciones estables a largo plazo.
Expertos indicaron que un factor clave es la reducción drástica en el número de parejas, especialmente entre personas sin estudios universitarios. Las dificultades para acceder a una vivienda asequible, la inestabilidad económica y el impacto de las redes sociales y los teléfonos inteligentes en las interacciones humanas estarían contribuyendo a que menos jóvenes formen hogares estables donde nazcan niños.
De acuerdo con FT, este colapso demográfico plantea desafíos futuros para las sociedades, como el envejecimiento poblacional, mayores dificultades para sostener los sistemas de pensiones y el crecimiento económico.
Los especialistas señalaron que medidas como facilitar la vivienda o dar bonificaciones por nacimiento podrían ayudar a mitigar esta situación, aunque advirtieron que serían poco efectivas si cada vez más personas no tienen pareja. A su juicio, la baja natalidad forma parte de un problema mayor de soltería, aislamiento y malestar entre los jóvenes, posiblemente ligado a la tecnología y las redes sociales, por lo que revertirlo exigiría cambios en los hábitos digitales.
¿Cómo las redes y los ‘smartphones’ impactaron en la natalidad?
Cada vez más investigadores creen que la caída de la natalidad no se explica solo por la economía, sino también por el peso que han adquirido los teléfonos inteligentes y las redes sociales en la vida de los jóvenes. Un estudio de la Universidad de Cincinnati halló que, en EE.UU. y Reino Unido, los nacimientos empezaron a bajar antes y con más fuerza en las zonas donde llegó primero la red móvil 4G. Según sus autores, la conectividad digital redujo el tiempo de socialización cara a cara y dificultó la formación de parejas.
Tomado de Actualidad RT