Ronda Rousey derrotó el sábado por la noche a Gina Carano con su característica llave, mediante la que le torció el brazo apenas a los 17 segundos de iniciado el combate que marcó el retorno de ambas luchadoras icónicas a las artes marciales mixtas.
Rousey, de 39 años, puso fin a una ausencia de nueve años y medio en estos combates. Entró a la jaula para medirse con Carano, de 44 años y quien no había peleado en 17 años.
Cuando por fin se cerró la puerta, Rousey (13-2) no perdió absolutamente nada de tiempo: se lanzó y derribó a Carano un instante después de que sonó la campana inicial.
Rousey se colocó rápidamente en posición para aplicar su famosa “armbar”, torciéndole el brazo a Carano mientras se detenía la pelea.
RONDA ROUSEY'S ARMBAR SHUT IT DOWN #RouseyCarano pic.twitter.com/hQgOOcpDtr
— Netflix (@netflix) May 17, 2026
“De verdad no quería lastimarla”, dijo Rousey. “Por suerte fue simplemente un hermoso arte marcial, eso es lo que es”.
Rousey ganó de manera célebre ocho combates en menos de un minuto durante su meteórico ascenso en las artes marciales mixtas en la década de 2010. Cuando se le preguntó si consideró esperar un poco más para ir por el final en una pelea que llevaba tantos años gestándose, Rousey se rió.
“Claro que no”, dijo. “Mi esposo y mis hijos me están viendo. No quiero hacerlos pasar por nada más de lo que tengo que hacer”.
Carano sonreía incluso después del rápido final tras una de las ausencias más largas en la historia del deporte profesional. Rousey y Carano se abrazaron y compartieron cálidas palabras después del final.
“Me sentía tan lista”, dijo Carano. “Nunca me había sentido tan bien. Pero no he estado aquí durante 17 años… y quería golpearla”.
Este inesperado combate, que marcó un doble regreso, reunió a dos de las peleadoras más importantes de las últimas dos décadas en las artes marciales mixtas.