Menos de un mes después de que el Senado aprobara por amplia mayoría bipartidista (86-11) el proyecto de ley contra los socios comerciales de Rusia, impulsado en homenaje al fallecido senador rusófobo Lindsey Graham*, el paquete de sanciones se enfrenta ahora a un serio frenazo en la Cámara de Representantes.
Lejos de avanzar con inercia, la propuesta corre el riesgo de quedar ‘aparcada’ debido a una combinación de oposición demócrata, poco entusiasmo republicano y pérdida de prioridad política, reporta Politico.
La señal más clara llegó al volver los legisladores del receso de verano: los líderes republicanos no incluyeron la iniciativa en la lista de proyectos a votarse esta semana. Y, según comentó al citado medio la presidenta del Comité de Reglas, Virginia Foxx, el tema ni siquiera apareció en una reunión de presidentes de Comisión: “nadie lo sacó a colación“, dijo, rematando con un lapidario “no tengo idea” sobre si pasará por su comité, porque “nadie está hablando de ello“.
El presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, evitó comprometerse con una fecha para llevarlo al pleno. “Veremos“, señaló el lunes, atribuyendo la incertidumbre al rechazo demócrata.

La mayoría republicana está dividida sobre cuánto implicarse contra Rusia en el marco del conflicto armado, mientras muchos demócratas desconfían de ampliar el margen de maniobra de Trump con aranceles.
Líderes demócratas como Hakeem Jeffries expresaron “serias preocupaciones” por el riesgo de que la Administración abuse de esa autoridad, mientras que figuras clave de varios comités sostienen que el Congreso no necesita ‘bendecir’ más poder arancelario.
A esto se suma el calendario legislativo: incluso dentro del Partido Republicano hay dudas sobre si la Cámara de Representantes se mantendrá en sesión las cuatro semanas previstas de septiembre, especialmente si prospera un plan para aplazar la financiación del Gobierno hasta diciembre.




