El Ministerio Público de Bolivia dictó una orden de detención en contra de María Argentina Rojas Roca por considerar que es la presunta cómplice del consultor presidencial Fernando Cerimedo, quien está acusado del fallido intento de feminicidio en contra de la abogada Nadia Beller, un caso judicial que ha provocado una grave crisis política en el país sudamericano.

La medida es un paso más contra Cerimedo, un empresario argentino que en los últimos años se consolidó como uno de los principales asesores de los políticos de la ultraderecha latinoamericana, entre ellos los mandatarios de Argentina, Javier Milei; Bolivia, Rodrigo Paz Pereira; y Honduras, Nasry Asfura; así como el expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro.

Su exitosa carrera se derrumbó el pasado 17 de agosto, cuando Beller, quien era su pareja y está embarazada, sufrió un intento de feminicidio en Santa Cruz de la Sierra. Horas más tarde, Cerimedo fue detenido y señalado como autor intelectual de un crimen que ha impactado en América Latina debido al poder que acumuló. Además, está acusado de enriquecimiento ilícito y vínculos con el narcotráfico.

En medio del mediático proceso judicial, el Ministerio Público de Bolivia emitió una orden de aprehensión contra Rojas Roca y le imputó el delito de asesinato en grado de tentativa, al considerar que habría sido cómplice de Cerimedo en la organización del atentado que sufrió Beller.

El diario Página 12 reveló que los investigadores sospechan que la acusada coordinó la contratación y los pagos de los sicarios que le dispararon a la abogada. Al momento del crimen, Rojas Roca era jefa del aeropuerto Viru Viru, en Santa Cruz de la Sierra, y colaboradora cercana del exjefe de la Aduana, Alberto Soto, un político cercano a Cerimedo que renunció al cargo un día después del atentado sin que el Gobierno ofreciera mayores explicaciones.